Un día sin música para que ésta sobreviva

Los músicos de nuestro país han decidido dar hoy un parón a las actuaciones en directo porque, como al resto del espectáculo y la cultura, el alto IVA cultural les ha hundido aún más de lo que la piratería, la crisis o los locales que pagan poco (o no pagan) habían conseguido hasta ahora.

El primer año de la aplicación del IVAzo el resultado fue demoledor. Se pasó de facturar 189 millones a 158, un 16,4% menos en sólo un año.

La medida ha sido promovida por las siguientes asociaciones: Asociación de Promotores Musicales (APM), Asociación Estatal De Salas De Música En Directo (ACCES), La Noche En Vivo - Asociación De Salas De Música En Directo De Madrid (LNEV), Associació Professional De Representants (ARC), Promotors i Managers De Catalunya, Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo (ARTE), Associació de Sales de Concerts de Catalunya (ASACC), Musika Industriaren Elkartea (MIE) y Kultura Live - Asociación De Salas Privadas De Música En Directo De Euskal Herria.

Podéis leer el manifiesto íntegro pinchando en la imagen:


También podéis firmar para pedir a este inmovilista gobierno, una vez más, que baje el IVA cultural y entienda, de una vez por todas, que la cultura es patrimonio de todos, que va más allá del mero negocio, que es identidad, conocimiento, emoción y pensamiento.


Que el maltrato a la Cultura durante la crisis no haga que nos olvidemos de nuestros derechos, luchemos juntos.

Hoy es uno de Mayo, el día de los trabajadores, y en el sector del espectáculo, como en la gran mayoría, la crisis se ha cebado de una manera cruel. Sin embargo, es uno de los pocos sectores en los que las políticas de estado denotan algo más que una búsqueda de austeridad. Seguimos firmemente convencidos en que el carácter mediático de nuestro sector, en el que, en pleno uso de sus derechos ciudadanos, muchas personas mostraron rechazo a políticas del pasado del mismo partido que ahora nos gobierna, ha motivado un poco disimulado ajuste de cuentas.

No se trata de que la crisis no tenga efecto en el sector, somos una parte más de la sociedad y, como tal, nos afectan las mismas fluctuaciones económicas y la desregulación salvaje de la economía. Se trata de que aprovechando el mal momento que proporcionaba la crisis, el gobierno dejó a nuestro sector prácticamente desamparado. Nos puso el IVA Cultural más alto de toda la Unión Europea (21% frente al 5% de países como Francia), un impuesto que si en otros países refleja un respeto y una conciencia estratégica para la Cultura, aquí la convierte en un supuesto lujo. No olvidemos que la cultura no sólo es una industria, sino un vehículo de transmisión de conocimiento y emociones, dos rasgos claves que nos caracterizan como seres humanos y que son básicos para poder tener sentido crítico como individuos y comunitario como sociedad, algo que obviamente no interesa. También se redujeron las ayudas al sector de forma drástica, como en el caso del cine, donde se prometió compensar esa descenso de ayudas del estado con una Ley del Cine que en cuatro años de gobierno no se ha tenido intención alguna de sacar adelante. El resultado es una industria cinematográfica sin regulación y protección alguna, donde durante el mandato del actual gobierno han cerrado más de 500 empresas vinculadas al sector, donde se han reducido el número de producciones anuales y el presupuesto medio cae a más de la mitad (de 3,2 a 1,4 millones de 2009 a 2014). Y en sectores como las artes escénicas hemos visto cómo la gestión de muchas salas públicas ha pasado a manos privadas, con la consiguiente reducción de puestos de trabajo y rebaja de las condiciones laborales, por no decir que la programación también se ha resentido ya que prima el negocio sobre la diversidad que debería promover un servicio público.


En definitiva, vivimos un momento duro y cruel, donde la falta de trabajo se ha convertido, como en muchos otros sectores, en una herramienta para precarizar las condiciones del mismo, reduciéndose las contrataciones, propiciando una deriva forzada hacia el trabajo autónomo y con remuneraciones irrisorias en muchos casos con la clásica excusa de que "te dedicas a lo que te gusta, no te quejes". Que esta situación no nos haga olvidarnos de que somos PROFESIONALES, y que como tales debemos ser remunerados y respetados, teniendo en cuenta además, las características propias del sector (la temporalidad en unos casos, la alta inversión en equipo técnico en otros).

Sin embargo no dejemos que nos desmoralicen y no olvidemos que tenemos derechos fundamentales que merecen ser reclamados para que no se nos olviden y, sobre todo, no se les olviden a quienes gobiernan o nos pagan.


Muchos de quienes forman parte de la Coordinadora de Trabajadores y Trabajadoras del Espectáculo son sindicatos sectoriales que conocen a la perfección las características del mundo en el que hemos decidido trabajar y que saben que el carácter vocacional del mismo no es excusa para que otros se lo tomen como un hobby remunerado, porque nosotros no lo hacemos. Estos sindicatos han logrado en estos últimos años defender y mejorar convenios laborales, que son el marco legal que rige nuestro trabajo, como ha pasado con la inclusión, por vez primera, de los guionistas en el Convenio Audiovisual de carácter estatal, o con la renovación del Convenio del Teatro en Madrid. Son pequeñas victorias tras las que hay un brutal esfuerzo de sindicatos y asociaciones como la Unión de Actores, ALMA, FAGA, TACE, CNT, UTEMAC, AMPE y muchos más.

Por todo ello, porque sabemos que tú también eres un trabajador que quiere poder demostrar su valía en condiciones dignas, queremos que sepas que tus derechos fundamentales no son negociables y que existen sindicatos que pueden representarte y asesorarte tanto en el ámbito laboral como en el jurídico. La unión hace la fuerza, no dejemos que las políticas del gobierno y las presiones de muchos de quienes nos contratan nos dividan para hacernos más vulnerables y sigan fomentando la competencia salvaje entre nosotros. Luchemos juntos, hazlo con nosotros.

Otro año en el abismo

Aunque algunas cifras aparentemente positivas, como el récord de recaudación del cine español de este año, parezcan hablarnos de tiempos felices, la realidad es bien distinta. Sólo en ese sector las condiciones laborales y el número y presupuesto de las producciones siguen a la baja de forma alarmante. Que entre 4 o 5 películas hayan recaudado una meritoria cantidad de dinero no implica la existencia de un sector cinematográfico fuerte y saneado. Lo mismo ocurre en teatro, danza o música.

El gobierno y muchas comunidades siguen recortando en cultura, lo que ha implicado que el número de espectáculos representados sea sensiblemente menor, es decir, una oferta más pobre. Eso sí, con un IVA Cultural que pese a la promesa del gobierno de reducirlo este año, sigue en un insultante 21%, el más alto de Europa. No parece que el descenso de espectadores desde su subida hace dos años, de un 15% sólo en 2013, llame la atención al gobierno, que sigue ingresando dinero a costa de arruinar un sector, lo que conlleva, por consiguiente, a un empeoramiento de las condiciones laborales de sus trabajadores, a un mayor índice de paro en el sector y a una mayor temporalidad.

A su vez varias comunidades están entendiendo la política cultural como otro bien social que puede privatizarse con la falsa promesa de reducir costes y convirtiendo espacios reservados tradicionalmente para la cultura en lugares multiusos que den cobijo también a convenciones y actos de otra índole si el dinero compensa reducir el espacio para la cultura. Se ha privatizado la gestión de numerosos centros culturales con el empeoramiento de las condiciones de trabajo de sus empleados y un sesgo más conservador en la programación de espectáculos donde prima lo económico sobre la variedad o el riesgo.

El sector sigue reclamando la bajada del IVA Cultural, la implantación de una vez por todas de la prometida ley de mecenazgo y un giro en la política cultural como pilar fundamental de la sociedad, pero el gobierno no parece que tenga intención alguna de cambiar nada de esto en el próximo año, por lo que es de esperar que haya que atravesar otros 12 meses de penurias.

Eso sí, al menos los trabajadores del sector siguen en lucha y en algunos casos se han conseguido importantes logros como la firma del convenio teatral en Madrid o el convenio de guionistas a nivel nacional, lo que servirá de base legal para las condiciones laborales de muchos trabajadores con unos mínimos salariales dignos y unas garantías laborales ajustadas a la profesión.

Los técnicos de cine y TV, que por la falta de trabajo y con la excusa de la crisis venían perdiendo derechos y conquistas, están otra vez reivindicando una jornada legal, el pago de las horas extras y el fin de los falsos autónomos.

También siguen adelante las luchas de los trabajadores de centros culturales privatizados o en riesgo de privatización y la de los trabajadores y ex-trabajadores de RTVV, Telemadrid, RTVE y otras cadenas públicas, pidiendo que se reconozca la esencial labor de las radios y televisiones públicas, la restitución de puestos de trabajo suprimidos de forma ilegal y que la justicia haga su trabajo con aquellos que han hecho de muchas televisiones públicas un cortijo ideológico en vez de un espacio público para los ciudadanos.

Esperemos que los esfuerzos que han servido para llegar a pequeñas grandes conquistas sirva de energía para seguir reclamando unas políticas a la altura de un sector que es esencial a la hora de divertir, cultivar y fomentar la reflexión, de crear pensamientos propios y espacios de discusión, de no reducir lo humano a lo económico, porque somos mucho más que engranajes de una maquinaria socioeconómica.

Contra el destrozo del PP en la comunidad de Madrid


A los centros culturales de la periferia y los barrios de Madrid se les está privando de recursos económicos y de los profesionales experimentados que hasta ahora gestionaban unas instalaciones que deben cumplir con su labor de servicio a la sociedad madrileña. Las partidas económicas para cultura se siguen reduciendo y además se concentran, cada vez en mayor medida, en aquellas áreas que permiten que el PP saque tajada. Es decir, en los espacios, espectáculos y festivales ‘importantes’, aquellos que aparecen en los medios de comunicación. Mientras tanto, los centros culturales que nunca verás en las páginas culturales de los grandes medios, los que trabajan día a día por la cultura al servicio del pueblo de Madrid, se secan por falta de medios.

Los trabajadores y trabajadoras de estos centros han trabajado durante años aportando su profesionalidad e ilusión junto a los vecinos, asociaciones, compañías y profesores y alumnos para que los centros culturales sirvieran para el objetivo con el que están ideados: ser un espacio de cultura y encuentro de todos y todas. En estos últimos años, han visto cómo la gestión privada y los recortes presupuestarios han ido limitando sucapacidad de aportar y difundir la cultura en los barrios.

En 2013 ya se sufrió una reducción en el pliego de condiciones en los centros culturales del Paco Rabal (Vallecas) y del Centro Comarcal de Humanidades (La Cabrera – Sierra Norte), que supuso la supresión del 100% del plus de calidad, una cantidad de 455€ mensuales menos. El pliego lanzado por el PP este año incluye un teatro más, el centro Pilar Miró (Vallecas), y de nuevo lo vuelven a recortar. En esta ocasión, un 12% de la atribución total.

Este destrozo, tan conocido en sanidad o educación, no se puede excusar por la actual situación económica, sino que es producto de las políticas del Partido Popular en la comunidad de Madrid para primar los servicios privados frente a los servicios universales.

Nosotros y nosotras, trabajadores del mundo de la cultura nos solidarizamos con los compañeros del centro cultural Paco Rabal que han decidido “Parar para pararles”. Este sábado 27 paran su actividad laboral para no tener que parar definitivamente.

Junt@s defendemos la cultura

FDO. Coordinadora de Trabajadores y Trabajadoras del Espectáculo

Texto de apoyo a los trabajadores del Teatro Calderón de Valladolid

Los técnicos del teatro Calderón de Valladolid comienzan una huelga este viernes 30 de mayo. La huelga consiste en paros parciales que se van a mantener, por ahora, hasta el 14 de junio.

Foto publicada en TeInteresa.es
El motivo para esta huelga es el mismo que estamos sufriendo los trabajadores de la cultura en todas las localidades del estado español: el aumento de la precariedad laboral que nos traslada a situaciones que creíamos superadas. Como en el resto del estado, el teatro Calderón vende la cultura pública a empresas privadas bajo la eterna excusa de una crisis que ellos han provocado y nosotros estamos sufriendo. En este caso es EULEN, la empresa de servicios que se encarga de gestionar la miseria laboral del cuerpo técnico del teatro. En otros casos cambia el actor privatizador (CLECE, FCC,..) pero se mantiene el mismo guión de expolio del bien común.

Desde La Coordinadora de Trabajadores y Trabajadoras del Espectáculo nos solidarizamos con los compañeros de Valladolid que han decidido plantar cara a unas políticas que nos afectan a todos y todas.

Los compañeros del Teatro Calderón no están solos. Al lado tienen a una profesión que sabe unirse cuando lo necesita para defender lo que tiene como dueño a toda la sociedad: el bien de la cultura.

La Cultura unida no se vende.
Juntas podemos todo.

COORDINADORA DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DEL ESPECTÁCULO

La cultura olvidada

Este próximo domingo se celebran las elecciones al Parlamento Europeo. Es patente el desencanto de los ciudadanos europeos viendo la participación que auguran las encuestas, pero también es cierto que los grandes cambios surgen a menudo de la acumulación de pequeños cambios como el que pudiera ser el realizado este domingo. Más allá de la mala comunicación del grueso de partidos, enzarzados en sus luchas del "y tú más", algo que nos cansa a casi todos, si tenemos la posibilidad de esforzarnos un poco como ciudadanos e indagar en sus propuestas antes de tomar una decisión.


Como ciudadanos nunca está de más indagar en las políticas que proponen los partidos en sus programas visto que la comunicación que hacen en los medios muchas veces no va al detalle. A nosotros nos preocupa particularmente la política cultural. Y cuál es nuestras sorpresa al ver que el grueso de programas relegan la cultura a un lugar secundario, no dentro de sus principales propuestas, sino como una sección del montón en el interior de sus programas ampliados. Nos sorprende porque hay partidos que sí que vienen de una tradición de protección de la cultura y de dar facilidad al ciudadano para que acceda a ella, e incluso éstos no la mencionan en sus programas. ¿Acaso no es la cultura un sector clave, tanto a nivel identitario como de enriquecimiento humanístico de todos? ¿Incluso no es un sector económicamente fuerte, que merece tanto el fomento de la actividad privada como la protección desde lo público? ¿Cómo se va a construir una Europa en condiciones si el grueso de programas se construyen casi exclusivamente sobre cuestiones económicas? ¿Dónde queda también el papel de los medios de comunicación públicos, que consideramos un motor cultural esencial, ahora que su función se cuestiona más que nunca?

Sin embargo, y aunque el escepticismo pueda hacer más mella aún, y respetando, claro está, la libertad de cada uno para ir o no a votar, quizás convenga estudiar qué ofrecen las grandes fuerzas, pero también aquellas pequeñas que han ido surgiendo. Preguntarnos si la oportunidad de girar hacia una sociedad más humanista y menos económica no se decide también, aunque dudemos del inmovilismo institucional, en ocasiones como ésta.

Podéis ver los programas de las distintas coaliciones y alianzas europeas en este enlace.

Información de aquellos que presentan en España en este otro.

Aquí enlace a los programas de los partidos con representación parlamentaria que concurren a las europeas:

IU
Bildu
PNV

Por qué estar el 22M recibiendo a las Marchas de la Dignidad

Desde que comenzó la crisis nuestra sociedad ha sufrido una cantidad obscena de recortes sociales. Recortes que han afectado a la educación, a la sanidad, a la dependencia y, por supuesto, también a la cultura.

Pero ya no es una cuestión de ajustarse el cinturón, que quizás era necesario hasta cierto punto, los recortes son el reflejo de una tremenda deshumanización de la clase política, que no sólo vive ajena a la realidad de la gente, sino que se blinda en su privilegiada situación de poder y protege a quienes nos han llevado a esta situación a través de indultos, amnistías fiscales o haciendo la vista gorda a deudas brutales con Hacienda (¿alguien ha dicho fútbol?).

Las Marchas de la Dignidad partieron hace semanas desde distintas provincias para confluir este sábado 22 de Marzo en Madrid y denunciar eso, no tanto la pérdida de recursos como la pérdida de la dignidad de un país que ningunea a sus ciudadanos y sus derechos sin poner una sola solución a las causas que nos han dejado así. Sin hacer nada para protegernos de la próxima crisis, que seguro que se está gestando, y ante la cual tendremos aún menos armas para subsistir, porque muchas ya nos las han quitado. Cuando llegue, seremos un país más pobre, peor educado, más enfermo y menos culto. Algo que, pensando mal, hasta resultaría conveniente para hacer una purga social sin que los gobernantes sientan mucha culpa. Además, ya sabemos que las crisis par la población son siempre oportunidades para los desalmados.


Desde la Coordinadora de Trabajadores y Trabajadoras del Espectáculo obviamente nos toca defender nuestra área, la cultural, la que permite que la gente se entretenga y forme sentimientos y opiniones descubriendo las formas de ver el mundo de otras personas.

Una de las grandes pérdidas indignas de esta crisis es que las humanidades han pasado a ser casi un capricho y no una necesidad vital. Ahora todo se mide en valor económico, y lo que no se puede cuantificar en euros, como puede ser la ética, el conocimiento, las emociones, la capacidad crítica, el pensamiento, etc., es prescindible, banal y caprichoso. Cosa de gente que vive del cuento, porque hemos llegado al punto de que quienes son creadores de cultura, artistas, músicos, actores... no tienen un trabajo "de verdad", y por tanto han pasado ha ser considerados más una lacra que un pilar. Hasta ha habido que adaptar ese discurso económico para hacer ver a los políticos cosas tan obvias como que la cultura produce cantidad de beneficios indirectos como pudieran ser el turismo, la imagen que se exporta al mundo, el prestigio cultural internacional, etc. Cosas que se pueden vender y, por tanto, merece la pena que el estado las proteja e invierta en ellas. Pero no hay manera. Han retirado ayudas, han subido el IVA cultural, han privatizado salas y espacios públicos y han convertido otros protegidos en futuras tiendas de ropa,. En el camino se han quedado muchos trabajadores y sectores que ya pasaban antes por dificultades y que difícilmente perdurarán en estas condiciones.

Por todo ello, porque queremos volver a ser una sociedad inquieta, que cuida a sus ciudadanos no sólo en lo económico, sino en lo humano, la Coordinadora de Trabajadores y Trabajadoras del Espectáculo estará presente el 22M para recibir y unirse a las Marchas de la Dignidad.

NOTA: La Coordinadora y otros miembros de plataformas culturales se reuniran a las 15:00 en Gran Vía 62, con camisetas rojas, para a partir de ahí llegar a Atocha y desde allí partir a Colón junto al resto de columnas de las Marchas de la Dignidad.

El ausente Ministro Wert

Es posible que uno de los primeros errores del actual gobierno hacia el mundo de la cultura fuese el de unificar los ministerios de educación, cultura y deporte. Todo con la idea de dar una imagen de austeridad en el nuevo gobierno, que no tardaría en meter tijera al estado del bienestar por todas partes.

Pero en el caso de la Cultura ese hecho no fue sino el primero de una serie de "gestos" que iban más allá de la austeridad, siendo uno de los sectores con mayores recortes y mayor descenso en sus ayudas. En el caso del cine, además, todo olía a una suerte de vendetta por el famoso No a la Guerra. Un sector incómodo por haberse manifestado en más de una ocasión para criticar políticas profundamente antisociales. Y es que a la vez que se recortaban las ayudas, se suprimía el canon digital, se subía el IVA cultural hasta el 21% (un total de 13 puntos) y se empezaban a adeudar subvenciones concedidas en ejercicios anteriores. Un montón de medidas que han generado más que sospechas, aunque se han tratado de apaciguar con una nueva ley de financiación para el cine que nunca se materializa.

Todo esto culmina en una gala a la que no ha asistido el Ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert. Una ausencia que no ha sido sino un motivo más de crítica. Se trata de la primera vez en que un Ministro de Cultura no asiste al principal evento cinematográfico de nuestro país. Ha dicho que es "por problemas de agenda", aunque todo suena a querer evitar sufrir en vivo los esperados abucheos en un año donde la reivindicación de la rebaja del IVA Cultural y de saldar las deudas pendientes con la industria han protagonizado muchas noticias. Al parecer, con la gala del año pasado y los recién celebrados premios José María Forqué ha tenido empacho de críticas.

El Ministro Wert en la gala de los Goya de 2013.
¿Ha sido un simple desplante tras muchas (y merecidas) críticas? ¿Ha sido por evitar mala prensa tratando de no ser motivo de una gala reivindicativa? ¿Ha sido por simple vergüenza? ¿O quizás era una estrategia para evitar críticas antes de las próximas elecciones europeas? Porque a esta ausencia se une la reciente promesa de una pronta reducción del IVA Cultural y un aumento de las ayudas al cine de 22,5 millones (que en realidad son para pagar deudas pendientes del año pasado). Las promesas, sin embargo, sólo son eso hasta que no se materialicen. Quién sabe.

Sea como fuere, la cosa ha llegado a un nivel de desencanto con el Ministro que sería fácil de solventar con un poco de voluntad (que escasea mucho): bastaría con que mostrara algún nivel de compromiso con la Cultura como un pilar fundamental de nuestra sociedad y que dejara de abordarla como una especie de grano indeseado. Lo agradecería la industria cultural y lo agradecerían los ciudadanos, si recuperan los derechos de acceso a más y mejor cine, teatro, música.

Pero la ausencia del ministro en los Goya es más que faltar a su trabajo, algo de por sí bastante grave. Es un nuevo gesto de indiferencia insultante y una razón más para que los trabajadores del cine no abriguemos la más mínima esperanza en que se revierta la política cultural, más allá de alguna reforma cosmética ante las elecciones europeas.

Campaña "Yo elijo 100% pública"

Hace unos meses los amigos de la Marea Blanca nos pidieron ayuda para realizar un vídeo en el que se hablase de la situación que viven cada día en la sanidad pública: Los recortes están siendo brutales, lo que lleva a que mientras en varios hospitales públicos hay plantas que permanecen cerradas por falta de personal, los servicios de Urgencias se masifican alojando a pacientes en los pasillos, sin privacidad alguna en una situación de vulnerabilidad e indefensión total. De igual modo esos recortes están siendo la excusa para privatizar parte de la atención, derivándose a clínicas privadas muchos servicios que antes se daban en centros públicos.

Todo ello ha llevado a esta campaña que la Marea Blanca ha puesto en marcha, titulada "Yo elijo 100% pública" en la que se anima a los ciudadanos, es decir, a nosotros, a que rechacemos las derivaciones y exijamos una atención de calidad y en plazos razonables en el marco de la sanidad pública.

Aquí podéis ver el corto producido por la Coordinadora de Trabajadores y Trabajadoras del Espectáculo, presentado esta misma mañana en el Teatro del Barrio:



CRÉDITOS

Coordinador de la Producción: Luis Ventín
Director: Julián Nuñez

Ayudante de Dirección: Agustín Escámez
Script: María Bardem

Cámara: José Luis Salomón y Saturnino Beltrán

Sonido directo: Pedro R. Soto
Microfonista: Juan Murat
Montaje de sonido: Tony Ruiz

Ambientación: Marta Blasco
Atrezzo: Miquel y Armando Fernández

Maquillaje y peluquería: Pilar Álvarez

Montadora: Berta Frías

Guión: Jaqueline García Díaz

Cámaras, iluminación, claqueta: Javier Ruiz de Arcaute

Elenco:

María Jesús..............Lara Corrochano
Juan............................Antonio Sansano
Antonio......................Antonio Requena
Ismael.........................Javier Terrén
Carmen.......................Yolanda Cerrato

Figuración: Eugenio Pérez, Candelas Herrero, Rosario Sánchez,
Fernando Carbonell, Felipe Guillén, Sol Fernández. Ayudantes: Eugenia Altagracia y Miguel Ramírez

Un especial agradecimiento a la Unión de Actores y Actrices de Madrid y al Sindicato TACEE.
Todos las personas que participamos en este video lo hicimos voluntariamente, como una pequeña contribución a la defensa de la sanidad pública.


COORDINADORA DE TRABAJADORES DEL ESPECTÁCULO - 2014

A continuación os dejamos algunas imágenes del rodaje:




Abraza el Teatro

Este próximo 23 de Noviembre, sábado, estaremos a las 11:00 de la mañana en la Plaza de Colón de Madrid, frente al Teatro Fernán Gómez, para realizar un acto simbólico de protesta por la privatización que el Ayuntamiento de Madrid quiere realizar con los teatros y espacios escénicos de Madrid. El Teatro Fernán Gómez será el primero, pero no el último, ya que espacios como las Naves del Matadero, el Teatro Circo Price o el Centro Cultural Conde Duque están en el punto de mira.

¿La excusa? La habitual. Rentabilizar y economizar la gestión, aunque tras ello vendrán los despidos, una oferta cultural menor y supeditada al éxito de taquilla y, obviamente, intereses económicos de las empresas adjudicatarias.

Ya han empezado, con el mal detalle de retirar el nombre de Fernán Gómez del teatro que llevaba sus apellidos en el sexto aniversario de su fallecimiento.

Foto de  @Daniestan
Es por eso que os pedimos a todos que el sábado os movilicéis, que exijáis que el Ayuntamiento cumpla con lo que es un mandato constitucional, el hacer la cultura accesible al público y que sea él mismo quien se encargue de dicha labor.

También os pedimos que firméis en la campaña que hemos abierto en Change.org contra esa privatización y contra los despidos que conlleva.

La CULTURA es de todos y entre todos vamos a defenderla

La crisis como excusa para el todo vale ha llegado a su apogeo. El ataque a lo 'común', a lo que nos pertenece a todas, a lo que no tiene dueño ni busca un beneficio económico sino un beneficio social, es el presente continuo de un futuro que nos imaginamos bien diferente.

El tsunami privatizador que azota a la sanidad, la educación y los servicios sociales, amenaza, como no, a la CULTURA. Lo que empezó como una inofensiva 'externalización' de servicios públicos con la excusa de racionalizar gastos ofreciendo los mismos servicios, ha derivado a una venta sin tapujos de todo lo público. Estamos en la siguiente fase. Más cruda y más rápida: un asalto con fuerza e intimidación.

Ahora nos desahucian por la fuerza de nuestras casas. Con la nueva reforma laboral, nos despiden del trabajo por faltar de forma justificada. Nos quitan las becas y los recursos de todos para acceder a la educación y dificultan cada vez más el acceso a la sanidad universal.

Ahora, LA CULTURA PÚBLICA es el nuevo objetivo. En Madrid, el ayuntamiento ha elegido a Pablo del Amo como peso pesado dentro de la nueva empresa pública que gestionará los recintos escénicos de la capital: Madrid Destino, Cultura Turismo Y Negocio, el nombre no deja lugar a dudas de las intenciones. Pablo del Amo que no tiene experiencia en teatro, danza, música ni circo, sin embargo, si que viene avalado por un "brillante curriculum" en recursos humanos y despidos: la mitad de la plantilla en Madridec, la empresa que gestionaba el Madrid Arena y nada menos que 25.000 en YPF durante su fusión con REPSOL.

No es de extrañar que uno de los primeros rumores sea la privatización de nuestro Fernando Fernán Gómez. Primer paso de un proyecto privatizador que seguiría con el Conde Duque y Las Naves del Matadero.

De la misma manera que una Marea Blanca social se alzó contra la tempestad privatizadora en sanidad y otra marea verde se ha opuesto al ataque a la educación, ahora nos toca agitar las aguas de la solidaridad contra este nuevo ataque a lo común.

Si creen que no van a encontrar resistencia al arrebatarnos nuestros teatros y nuestros centros culturales es que son más ignorantes de lo que creíamos.

La primera batalla es parar la privatización del Fernando Fernán Gómez y la vamos a ganar.

Comunicado de apoyo a los trabajadores y trabajadoras de RTVV

Desde la Coordinadora de Trabajadores y Trabajadoras del Espectáculo queremos sumarnos a los trabajadores de RTVV en su denuncia ante el injusto y precipitado cierre de Canal 9.

La actual crisis está sirviendo como excusa para apantallar muchas decisiones que tienen un carácter esencialmente político. Las radiotelevisiones públicas autonómicas, y entre ellas RTVV, nacieron con la idea de reflejar la realidad social, cultural e idiomática de los espectadores a las que van dirigidas. Es decir, enriquecer y poner en valor la cultura, costumbres y la información que fluyen en una región. Sin embargo, su función se ha desvirtuado desde el momento en el que algunos gobiernos autonómicos, por el obvio poder que otorga un medio de comunicación (y más si es específico de la región que gobiernan), han ido haciendo uso de estos canales con intereses partidistas y, cada vez, de forma menos disimulada. Son algunos gobiernos autonómicos quienes han convertido estos entes en otro reflejo del derroche administrativo. Son ellos los que han marcado muchas veces la línea editorial de los canales sesgando informaciones, vetando contenidos o creando una visión interesada de la cultura e historia locales. Y son estos mismos gobiernos quienes ahora, cuando las bajas audiencias ya no compensan políticamente, han decidido desmantelar las radiotelevisiones públicas o están en vías de hacerlo. Un desmantelamiento que acabará, en unos casos, en privatizaciones, y en otros, liberando las frecuencias de emisión para el mejor postor.

Así que, con este panorama, dejar caer que la culpa del cierre de RTVV se debe a los trabajadores que llevan años cumpliendo con su labor y a los que los tribunales han dado la razón anulando un ERE totalmente improcedente, es vergonzoso. No son los trabajadores quienes han derrochado dinero, no son ellos quienes han sido tendenciosos con los contenidos, ellos simplemente han tratado de hacer la mejor televisión posible dentro de las condiciones que los sucesivos gobiernos han ido imponiendo.

Pero, incluso por encima de los trabajadores, lo injusto es que los valencianos, y tememos que no serán los únicos, acaben quedándose sin la única televisión hecha por y para ellos. Que sean víctimas de otro proceso en el que lo público, cuando no sirve a los gobernantes, sólo se valora por criterios de rentabilidad económica, igual que pasa con la sanidad, la educación o la cultura. Nos abocan a una sociedad donde el único valor a tener en cuenta es el dinero, nunca más el social o el cultural.

No se cierra un medio de comunicación, se cierra otra puerta para que los ciudadanos puedan serlo en plenitud.

Asamblea en defensa de la Cultura

La Coordinadora de Trabajadores y Trabajadoras del Espectáculo se suma a la convocatoria para la creación de una Plataforma en Defensa de la Cultura, que tiene como objetivos principales la paralización de la privatización de los teatros públicos y la bajada del IVA cultural, pero que intenta constituir un marco amplio y unitario del mundo de la cultura que luche contra las políticas culturales del actual gobierno, que tanto daño están haciendo al sector.
LA ASAMBLEA EN DEFENSA DE LA CULTURA tendrá lugar el lunes 4 de noviembre a las 17:00h, en el Círculo de Bellas Artes, Calle Alcalá 42, Madrid.

Destino Congreso: por un IVA cultural reducido

El próximo 29 de octubre la Coordinadora de Trabajadores y Trabajadoras del Espectáculo presentará en el Congreso de los Diputados una carta en la que le pide a los diferentes grupos políticos que el IVA cultural sea rebajado y equiparado con Europa.

Por una radiotelevisión pública de calidad

Las televisiones y radios públicas se constituyeron en su momento como un canal de información al ciudadano, y como un vehículo para hacerle llegar toda clase de contenidos de calidad, ya fuesen cine, teatro, música, deportes, documentales, entrevistas, informativos o programas de entretenimiento. Con el paso de los años, las televisiones públicas han sufrido un grave deterioro, como consecuencia del uso interesado por parte de los partidos en el gobierno. Lo que debiera ser un servicio público para construir una sociedad democrática e igualitaria, se ha convertido, como la educación, la sanidad y la cultura, en otra arma arrojadiza al servicio de la privatización y el desmantelamiento de los derechos sociales.

TELECINCO desoye las críticas y rueda Alatriste en Hungría

Escudándose en que reutiliza decorados construidos, desecha la propuesta de rodar en decorados y estudio en España, que ofreció la Andalucia Film Comision. Telecinco, en 2012, ganó 50 millones de Euros gracias a la emisión en España.

De la Cultura de la Transición a la muerte de la Cultura

Se ha hablado mucho de la Cultura de la Transición. Una expresión que define el pacto social, escenificado en los pactos de la Moncloa, sobre el cual se debía edificar un nuevo estado del bienestar partiendo de las ruinas del Franquismo.

Una noche en el museo: Invitación al encierro en el Reina Sofía

El viernes 10 de mayo vamos a encerrarnos en el Museo de Arte Reina Sofía. Lo haremos trabajadoras y trabajadores de la Cultura y la Comunicación. Lo haremos ex-trabajadores/as de la Cultura y la Comunicación. Lo haremos personas que creemos que la cultura y la comunicación son asuntos comunes, importantes, esenciales para la democracia. Lo haremos a la vez que otras personas toman plazas y realizan sus propios encierros por la salud, la educación, la vivienda, la democracia.

El espectáculo del 1º de Mayo

El 1 de mayo de 1886, empieza en Chicago una huelga por la jornada laboral de 8 horas que tendrá su punto álgido en la Revuelta de Haymarket, una manifestación pacífica que la policía intentó disolver de forma violenta durante la cual alguien arrojó una bomba contra las fuerzas del orden. Cinco sindicalistas fueron condenados a muerte y tres encarcelados. En recuerdo de esto llamados Mártires de Chicago se instauró el 1 de mayo como una jornada de reivindicación y lucha por los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

Voces por la cultura: ESTRELLA DE DIEGO

“Está claro. Con todos los desmanes que se están haciendo en cultura y educación, con todos los recortes imaginados e inimaginables, el master plan que percibimos algunos, y que va más allá de un de un delirio paranoico –además, hasta a los paranoicos los persiguen-, está consiguiendo que las personas seamos cada vez menos críticas con el mundo en que vivimos. Es lo que se busca y el que crea lo contrario peca de ingenuo.  De hecho, la capacidad crítica es algo que potencian la cultura y la educación: sin ellas se pierde la costumbre de pensar -algo que desea el poder para que tantos repitan, casi una letanía, que ahora toca trabajar más -los que tengan trabajo- por menos. De tanto repetirlo acaba por parecer normal, mientras sobres, sobornos, facturas falsas y cuentas en paraísos fiscales van proliferando igual que una broma de mal gusto. Si las personas, asfixiadas para sobrevivir en su día a día, no tienen siquiera el consuelo –sí, es la palabra que busco- de una lectura, de ver una película, mirar un cuadro, ir al teatro, comprar un periódico... ¿qué les queda? ¿Qué nos queda? Nada. Canales basura y noticias manipuladas en televisiones que han dejado de ser independientes: miseria también mental que es la peor de las miserias.

Y no me vale con decir que hay cosas más necesarias por las hay que velar, por ejemplo, cosas de primera necesidad como alimentarse. La educación y la cultura son el futuro de un país y unas inversiones rentables, pues ayudan a hacer de las personas seres humanos con criterio propio. Hasta ahora se entendía así, me parece, y , por este motivo desde la llegada de la democracia ha habido una apuesta sistemática por la formación de los ciudadanos, al menos en la cultura, dado que la educación es la gran asignatura pendiente de nuestro país, con un sistema deficitario en planes e inversiones que empeora por momentos. Y de pronto, al ver los recortes reiterados no ya a la educación, sino a la propia cultura antes mimada, pienso si lo anterior no era más que una mera alucinación, una forma de “industria cultural” que, ahora, es obvio, ha dejado de interesar como prueba la subida absurda de los impuestos en cultura, excluyendo al final a todos: los que no tienen, porque no se lo pueden permitir y los que tienen, porque se irán a consumir cultura a un lugar más barato.”

Extraído del texto "Cultura Creativa" publicado en El País